Espigas en perros: un verdadero peligro

Las espigas en perros son una de las consultas más comunes en centros veterinarios y una de las afecciones más molestas para nuestros peludos.

Hablamos de semillas puntiagudas y afiladas que se encuentran comúnmente en la hierba y en otros tipos de plantas.

Estas semillas pueden causar problemas de salud en los perros si se inhalan, ingieren o se clavan en la piel o en los oídos.

Es importante que como adoptante estés al tanto de los peligros de las espigas y tomes medidas para proteger a tu perro.

Se recomienda mantener a los perros lejos de las áreas donde hay plantas con semillas puntiagudas y, si es posible, mantenerlos en áreas que estén bien cuidadas y libres de espigas.

Además, se debe revisar regularmente la piel, los oídos y los ojos de los perros para detectar la presencia de espigas y otros objetos extraños, y llevar a los perros al veterinario de inmediato si se sospecha que han ingerido o inhalado una espiga.

Por qué las espigas en perros son tan peligrosas

Muchos adoptantes suelen pasear a sus perros por campos donde está repleto de espigas, no siendo conscientes del peligro que corren sus perros.

espigas

Sí, las espigas parecen inofensivas a simple vista, pero las espigas en perros provocan numerosas lesiones:

  1. Las espigas tienen una estructura puntiaguda y afilada, lo que les permite penetrar en la piel, nariz, oídos y otras áreas sensibles del cuerpo del perro. Una vez incrustadas, pueden causar dolor, inflamación y, en algunos casos, infecciones graves.
  2. Algo que realmente asusta es que las espigas pueden desplazarse dentro del cuerpo del perro, lo que las hace aún más peligrosas. Por ejemplo, una espiga puede entrar en la piel del perro y desplazarse hacia los músculos, los órganos internos o los pulmones, causando lesiones y problemas de salud graves.
  3. Las espigas son a menudo difíciles de detectar a simple vista, lo que significa que pueden pasar desapercibidas y causar problemas de salud en el perro. Si una espiga no se detecta y no se retira, puede causar infecciones graves e incluso sepsis, una infección grave que puede poner en peligro la vida del perro.
  4. Los perros son animales curiosos y exploradores por naturaleza, y les encanta correr y jugar al aire libre. Esto significa que están expuestos a áreas donde las espigas son comunes, como los campos, praderas y zonas boscosas. Además, algunas razas de perros tienen más probabilidades de verse afectadas por las espigas debido a su estructura corporal, como los perros con orejas caídas o los perros con pelaje denso y largo.

En general, las espigas pueden ser muy peligrosas para los perros y es importante tomar medidas preventivas para evitar la exposición a ellas.

Si sospechas que tu perro ha sido afectado por una espiga, es importante que lo lleves al veterinario lo antes posible para una revisión y tratamiento adecuados.

Cuándo son más peligrosas las espigas en perros

Las espigas pueden ser peligrosas para los perros en cualquier momento del año, pero hay ciertos momentos en los que son más comunes y por lo tanto, los perros están más en riesgo de sufrir daño por ellas.

La temporada de verano es una época particularmente peligrosa para los perros, ya que es cuando la mayoría de las plantas con semillas puntiagudas, como las hierbas altas y los arbustos, están en pleno crecimiento.

Los perros que pasan tiempo en áreas donde estas plantas están presentes pueden estar en riesgo de inhalar o ingerir espigas o tenerlas incrustadas en la piel o en los oídos.

La temporada de caza también puede ser peligrosa para los perros, ya que es común que los perros de caza sean expuestos a áreas con vegetación densa y espigas.

Durante esta época del año, los perros pueden correr, saltar y perseguir presas a través de campos y praderas llenas de espigas, aumentando el riesgo de que las espigas penetren en su piel, nariz, oídos u otros lugares sensibles.

En general, es importante estar atento a las áreas donde las espigas son comunes y supervisar a su perro de cerca para detectar cualquier signo de incomodidad o dolor.

Cómo saber si un perro tiene alguna espiga en su cuerpo

Detectar si un perro tiene espigas puede ser difícil, ya que a menudo no se ven a simple vista y los síntomas pueden variar dependiendo del lugar donde se encuentran.

Sin embargo, hay algunos signos comunes que pueden indicar que un perro tiene una espiga:

  1. Cojera: Si la espiga ha penetrado en una pata o en una almohadilla del pie, es posible que el perro cojee o manifieste dolor al caminar.
  2. Lamido o mordedura constante: Si el perro está lamiendo o mordiéndose una parte del cuerpo de manera constante, es posible que tenga una espiga incrustada en esa zona.
  3. Sacudidas de cabeza: Si la espiga se ha alojado en el oído del perro, puede producir sacudidas de cabeza y rascado frecuente del oído.
  4. Estornudos o tos: Si la espiga ha penetrado en la nariz o en la garganta del perro, es posible que el perro estornude con frecuencia o que el perro tenga tos.
  5. Secreción o inflamación: Si la espiga ha penetrado en un área del cuerpo y ha causado una infección, es posible que haya inflamación, enrojecimiento, secreción y/o dolor en esa zona.

Si notas cualquiera de estos signos en tu perro, es importante llevarlo al veterinario lo antes posible para una revisión y tratamiento adecuados.

El veterinario puede realizar una inspección minuciosa y, si es necesario, utilizar herramientas especiales para retirarla de manera segura y efectiva.

Si intentamos hacerlo en casa, podemos complicar las cosas.

Cómo prevenir las espigas en perros

Si vives en la ciudad, no tendrás que preocuparte mucho por las espigas, pero si vives en el campo o eres de la ciudad y haces escapadas, ten en cuenta estos consejos.

  1. Evita las áreas donde hay plantas con semillas puntiagudas: Las espigas suelen estar presentes en áreas con hierba alta y en ciertos tipos de plantas. Si es posible, evita llevar a tu perro a estas áreas o mantenlo en áreas donde se sabe que no hay espigas.
  2. Corta regularmente la hierba: La mayoría de las espigas se encuentran en la hierba alta, por lo que mantener la hierba corta es una forma efectiva de prevenir la exposición a las espigas.
  3. Revisa regularmente la piel, los oídos y los ojos de tu perro: Haz una revisión diaria de tu perro para detectar la presencia de espigas o cualquier otro objeto extraño en su piel, oídos y ojos.
  4. Considera el uso de ropa protectora para perros: Si sabes que vas a llevar a tu perro a un área con espigas, puedes protegerlos con ropa especial diseñada para protegerlos de las espigas.
  5. Mantén a tu perro bajo supervisión: Siempre supervisa a tu perro cuando esté al aire libre y estate atento a cualquier signo de incomodidad o dolor, ya que esto podría ser un signo de que tienen una espiga incrustada.
  6. Consulta con tu veterinario: Si tu perro es propenso a problemas con las espigas, consulta con tu veterinario sobre cómo prevenir y tratar cualquier problema.

Siguiendo estas medidas preventivas, los adoptantes de perros pueden ayudar a proteger a sus mascotas de los peligros de las espigas.

Perros más propensos a tener problemas con las espigas

He comentado con anterioridad que perros con orejas caídas o los perros con pelaje denso y largo son los más propensos a tener problemas con las espigas.

espigas en perros

Si bien es cierto que cualquier perro es susceptible a sufrir las espigas, hay ciertas razas que son más propensas a sufrir problemas debido a su estructura corporal.

  1. Cocker Spaniel: Debido a sus largas orejas y pelaje denso, los Cocker Spaniels son propensos a las espigas en los oídos.
  2. Springer Spaniel: Los Springer Spaniels son propensos a las espigas en los oídos debido a sus largas orejas y también pueden verse afectados por las espigas en las patas debido a su actividad física.
  3. Pastor Alemán: Debido a su pelaje denso y grueso, los Pastores Alemanes pueden sufrir problemas con las espigas en diferentes partes de su cuerpo.
  4. Golden Retriever: Los Golden Retrievers tienen una estructura corporal propensa a las espigas debido a su pelaje largo y denso y su amor por correr y explorar.
  5. Labrador Retriever: Los Labrador Retriever también pueden ser propensos a las espigas debido a su amor por correr y explorar y su pelaje denso.
  6. Setter Irlandés: Debido a sus largas orejas y pelaje denso, los Setter Irlandeses pueden ser propensos a las espigas en los oídos.

Estas seis razas de perros son las que suelen visitar más las consultas del veterinario por problemas con las espigas, pero como comento, cualquier perro es susceptible.

Nosotros, por suerte, las pocas espigas que hemos encontrado en Uma han sido siempre entre los deditos clavadas, pero ha sido fácil su extracción y posterior cura.

Por tanto, muchísimo cuidado con ellas que las carga el diablo.

Cómo extraer una espiga a un perro

Las únicas espigas que podrás extraer de tu perro, es la que esté clavada en su piel.

Si tu perro tiene una espiga alojada en la piel, es importante retirarla lo antes posible para prevenir infecciones o complicaciones adicionales.

Sin embargo, si no te sientes cómoda haciéndolo o si la espiga está muy profunda, lo mejor es llevar a tu perro al veterinario para que lo hagan de manera segura.

Si decides hacerlo tú, sigue estos pasos:

  1. Ten a mano pinzas de punta fina, guantes de látex y una linterna.
  2. Sujeta la espiga con las pinzas lo más cerca posible de la piel del perro.
  3. Tira suavemente hacia afuera, asegurándote de no romper la espiga. Si la espiga es muy larga, puedes cortarla con unas tijeras desinfectadas antes de retirarla.
  4. Una vez retirada la espiga, limpia la herida con agua y jabón suave, y aplica una solución antiséptica.
  5. Vigila la herida en los próximos días y asegúrate de que no haya signos de infección, como enrojecimiento, hinchazón o pus. Si aparecen, lleve a tu perro al veterinario.

Recuerda que retirar una espiga puede ser doloroso para tu perro, por lo que es importante tener precaución y asegurarse de no lastimarlo.

Si tienes alguna duda o inquietud, no dudes en consultar con tu veterinario.

Conclusión sobre las espigas en perros

Las espigas en perros son un auténtico peligro para nuestros peludos.

Por favor, la prevención y la observación del perro tras un paseo, es fundamental para evitar problemas tan graves como:

  1. Infecciones: Las espigas pueden penetrar la piel de los perros y causar infecciones en la piel. Si no se tratan, estas infecciones pueden convertirse en abscesos.
  2. Problemas respiratorios: Si un perro inhala una espiga, puede alojarse en las vías respiratorias y causar dificultad para respirar, tos, estornudos y otras complicaciones respiratorias.
  3. Problemas en los ojos: Las espigas también pueden alojarse en los ojos de los perros y causar dolor, inflamación, enrojecimiento y otros problemas oculares.
  4. Problemas en los oídos: Las espigas pueden entrar en los oídos de los perros y causar dolor, infecciones, irritación y otros problemas del oído.
  5. Problemas gastrointestinales: Si un perro ingiere una espiga, puede causar obstrucciones en el tracto gastrointestinal, lo que puede provocar vómitos, diarrea, dolor abdominal y otros problemas.

Como ves no es ninguna broma, así que acude al veterinario de inmediato si tienes sospechas de que tu perro ha ingerido o inhalado una espiga.


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